

Kinetic es un centro de pruebas y ensayos clínicos que necesitaba una marca capaz de transmitir precisión científica sin caer en lo aséptico. Nos convocaron para construir su identidad desde cero: desde el nombre hasta el sistema visual completo. El desafío fue encontrar un símbolo que hablara de ciencia sin parecer un logo de laboratorio genérico.


El logo combina tres elementos dentro de una sola letra K: una gota de sangre, una píldora y el trazo dinámico que las conecta. Ese movimiento no es decorativo sino que representa el recorrido que hace un fármaco dentro del cuerpo desde que se administra hasta que actúa. De ahí también nace el nombre: Kinetic remite a la cinética, la rama de la farmacología que estudia justamente ese proceso.
El resultado es un símbolo que funciona en dos niveles: a simple vista es una K limpia y moderna; mirado de cerca, cuenta la historia completa de lo que la marca hace. Esa doble lectura es la que convierte el logo en un sistema, no en una imagen aislada.







